1ra Cadena 105.3 FM

Cristiano recordó con nostalgia sus orígenes humildes

Autor: RF Nacional

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Fecha: 4 octubre, 2017

Ciudad de México -Mucho antes de anotar goles al por mayor, ganar balones de oro y títulos por doquier, Cristiano Ronaldo se forjó en las calles de Madeira. Fue ahí donde se enamoró del futbol. Sin embargo, si no fuera por su padre, no hibiera encontrado la disciplina y el hambre de triunfo. El futbolista del Real Madrid recordó sus inicios con una emotiva historia en "The Player's Tribune", donde platicó el papel que jugó su papá en su infancia. "Antes solo jugaba en las calles de Madeira con mis amigos, y cuando digo la calles, no me refiero a un camino libre, sino la calle. No teníamos porterías ni nada, y teníamos que parar cuando los coches pasaban. Era completamente feliz haciendo eso cada día, pero mi padre era el utilero del CF Andorinha y siempre me insistía que fuera y jugara para el equipo juvenil", escribió CR7. Los goles comenzaron a llegar y su papá no se perdía ningún partido. Sin embargo, su madre y sus hermanas no mostraban interés alguno en las hazañas del pequeño Cristiano. Una y otra vez José Dinid Aveiro trató de convercerlas sin éxito. "Cada noche durante la cena, mi padre trataba de reclutarlas para que vinieran a verme jugar, él fue como mi primer representante. Recuerdo que llegábamos los dos juntos a casa después de los partidos y él decía '¡Cristiano anotó un gol!". Hasta que su madre y sus hermanas fueron a verlo por primera vez, Cristiano entendió la importancia de la familia más allá de las carencias y la falta de dinero que afrontaban día a día. "La vida era dura en ese entonces en Madeira. Yo jugaba con los botines viejos que me pasaban mi hermano o mis primos. Pero cuando eres un niño, no te importa el dinero, sino un cierto sentimiento. Y ese día, este sentimiento, fue muy fuerte. Me sentí protegido y amado. En portugués decimos 'menino querido da família'". Por encima de los triunfos y los récords, Ronaldo ahora más que nunca valora aquellos días de calor familiar, pues cuando le tocó dar el salto al Sporting de Portugal todo eso se acabó y tuvo que madurar de golpe, según relata. "Lloraba casi todos los días. Seguía en Portugal, pero era como si me hubiera mudado a otro país. Por el acento, el portugués parecía un idioma completamente diferente. La cultura era diferente. No conocía a nadie y estaba extremadamente solo. Mi familia solo podía visitarme cada cuatro meses. Los extrañaba tanto que cada día era doloroso". A pesar de que él cumplió su sueño y hoy es una estrella a nivel mundial, Cristiano aseguró que no podría imaginar ver a su hijo marcharse en unos años más para seguir sus pasos, sobre todo después de lo duro que le tocó vivir en su ascenso a la fama. Medio Tiempo

Source: Deportes