1ra Cadena 105.3 FM

Nueva Ley de Justicia para Adolescentes, busca reintegración social y protección de datos

Autor: Radio Fórmula RF Durango

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Fecha: 11 Febrero, 2017

El día 18 de junio del año 2016, entró en vigor la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia para Adolescentes, Alejandro Ramón Fuentes, Magistrado del Tribunal para Menores, explicó que la ley es una legislación nacional y donde los Congresos de los Estados pierden el derecho de poder legislar sobre materia de menores y ahora hacerlo con una ley nacional.

Dicha ley consiste, o mejor dicho, busca homologar las medidas de internamiento y la especialización que debe regir el sistema. En relación al tiempo de internamiento, se conserva el principio constitucional del artículo 18 que específica debe ser por el menor tiempo posible.

Así mismo, en base a los criterios nacionales, se establece una diferenciación entre grupos, es decir, los menores que tienen una conducta delictiva y cometen hechos tipificados como delitos, de 12 a 14 años de edad no pueden ser internados en el Centro Especializado de Readaptación y Tratamiento para Menores Infractores (CERTMI).

“Según el artículo 18 de hace diez años, establecía que el internamiento solamente era para 14 a 18, sin embargo esta nueva ley nacional, nos establece otro grupotario, es decir nos divide a los adolescentes de 12 a 18”, comentó el Magistrado.

Los adolescentes de 12 a 14 años no pueden ser internados, el grupo de 14 a 16 años, tendrán como máxima temporalidad de internamiento 3 años y los jóvenes de 16 a 18 años, de 5 años máximo, así mismo, en el artículo 164 se estableció las conductas que ameriten una reclusión.

Ante la modificación de las conductas y adecuación de medidas, el magistrado expresó que ocasionó que, la mayoría de los menores internos se les dio por compurgada el tiempo que estuvieron en el lugar, es decir que a quienes se les había dictado un tiempo de 10 años y en ese momento habían cursado 6 años, fueron puestos en libertad.

En relación a los menores de 14 años, quienes deben continuar el proceso en libertad condicional, se da continuidad al caso, en el otro caso, al haber cumplido el tiempo de sentencia, los jóvenes ya no son vigilados. Sin embargo, muchos de estos solicitan al CERTMI apoyo para lograr adaptarse a la sociedad, obtener un empleo y continuar con sus estudios, por lo que de forma voluntaria, acuden al centro a seguir las clases de secundaria o preparatoria, ya que en ocasiones salen cuando cursan la mitad del ciclo.

“Los mismos centros de internamiento tiene un programa escolarizado, nuestro procedimiento tiene una finalidad socio-educativa. Y de trabajo se están canalizando a la Secretaría de Trabajo y Prevención, tanto para adolescentes como para adultos que salieron de un centro de internamiento”, explicó.

Al preguntarle al Magistrado si se han presentado casos de discriminación o rechazo en algún empleo hacia algunos de los jóvenes, aclaró que nunca se guarda el antecedente criminal de los menores, ya que la ley así lo establece, para proteger datos de la persona y así evitar que sean estigmatizados.

En el Estado, se encuentran establecidos dos CERTMI, ya que en materia de adolescentes, el Estado está dividido en dos distritos, Durango y Gómez Palacio, los municipios aledaños a la Laguna son competencia de Gómez, el resto es de la capital duranguense.

En el caso de Durango, según datos del 31 de enero del 2017, se encuentra recluidos ocho jóvenes, mientras que en Gómez Palacio son 10 personas, 9 hombres y 1 mujer. Por otra parte, la razón más común de internamiento es por robo, en ambos casos.

Finalmente, el Magistrado añadió que, “yo considero que la ley, ahorita no podemos hacer una evaluación, porque tenemos realmente pocos días de que la ley haya entrado en vigor, estamos hablando de 230 días, es una ley muy nueva, todavía hay procedimientos que estamos aplicando con la legislación anterior y son pocos los nuevos, tendremos que darles un tiempo, pero yo considero que la visión de la ley, es muy novedosa y que atiende perfectamente esta situación, de atender al menor dentro de su propio seno familiar, para buscar su reintegración social.”